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Hola!
mi nombre es Luciana Sanz,  Nací en Río Gallegos, al sur del sur. Mi infancia estuvo marcada por la naturaleza: el viento, la estepa patagónica, campamentos, y visitas al glaciar Perito Moreno… Ese mundo inmenso y salvaje fue mi primer hogar.
Desde chica empecé a esforzarme por encajar. Por agradar. Por ser como se suponía que debía ser. Y, sin darme cuenta, fui dejando de lado lo más genuino de mí.
Con los años me mudé a Buenos Aires.
Allí crecí, me formé, viví experiencias hermosas y fui feliz. Pero me sentía desconectada. Hacía lo que “había que hacer”, y al mismo tiempo, algo adentro mío pedía otra cosa.Más silencio, más verdad, más libertad. Hice terapia, probé mil caminos, estudié coaching. Todo sumó.
Pero nada terminaba de hacer «clic».Faltaba algo.
En 2018 fui mamá. La experiencia más maravillosa de mi vida. Y junto a mi pareja decidimos mudarnos a San Martín de los Andes. Ese fue un nuevo comienzo: hermoso y desafiante. Si bien ya venía transitando un camino de autoconocimiento, acá me encontré con mi sombra. Y no quedó otra que integrarla.También volví a encontrarme con la naturaleza. Con ese vínculo que había tenido de chica, sin darme cuenta. El bosque, el silencio, los ritmos lentos… me ayudaron a volver a mí. A dejar de tener miedo a sentir. A habitarme sin exigencias. A descubrir que no hay peligro en ser una misma.
Me formé como coach de baños de bosque para unir lo que más me resonaba: el acompañamiento y la naturaleza. También me marcaron profundamente la técnica del dejar ir (David R. Hawkins) y Un curso de milagros, que me ayudaron a mirar mis personajes con más compasión.
Hoy acompaño a personas que, como yo, alguna vez se sintieron perdidas, exigidas o muy en la mente. Lo hago combinando todo lo que viví con lo que estudié, y con una mirada amorosa y natural del proceso. No desde un lugar de respuestas, sino desde la experiencia real de haber caminado ese camino.
Y de saber, con certeza, que volver a lo esencial… es posible.